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Recuperación de un ictus: todo lo que debes saber

enero 2, 2024
recuperacion de un ictus todo lo que debes saber

El ritmo de vida que llevamos suele apartarnos de lo más importante y descuidamos, de forma progresiva, nuestro cuerpo. De ahí que solo acudamos a un centro de salud cuando nos encontramos enfermos en lugar de ir al médico de forma preventiva.

Los accidentes cerebrovasculares, en la mayoría de las veces, son producto precisamente de nuestra forma de vida, convirtiéndose en uno de los mayores motivos de asistencia al especialista en neurología. Esto con el fin de evitar daños mayores y aumentar las posibilidades de recuperación tras sufrir un ictus.

Índice de contenidos

¿Qué es un ictus?

Conocido también como Accidente Cerebro Vascular (ACV), el ictus no es más que una alteración en el tránsito de la sangre en el cerebro que ocasiona daños severos y, a veces, hasta la muerte. El ictus puede presentarse de forma inmediata, y también de manera progresiva, en la que va comprometiendo algunas funciones del cuerpo, llegando a incapacitarlo permanentemente.

Las dos formas conocidas en las que puede presentarse el ictus son: el infarto cerebral, el cual se genera con la obstaculización del flujo sanguíneo por la obstrucción que exista en alguna de las venas del cerebro (embolia, trombosis); y en segundo lugar está el derrame cerebral producto de la ruptura de una arteria del cerebro.

¿Qué es un ictus?

Posibles causas

Este tipo de accidentes cardiovasculares pueden evitarse si prestamos atención a las causas que lo producen, las cuales suelen ser producto de la hipertensión, diabetes, obesidad, estrés, entre otras. Por lo tanto, hay que tener en cuenta los factores de riesgo tales como:

  • Edad: conforme a los estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud, a partir de los 55 años de edad aumenta el riesgo de padecer algún accidente cardiovascular. Sin embargo, no se descartan las demás edades porque todo viene determinado a los hábitos buenos o malos que tenga la persona con el fin de tener buena salud.
  • Uso de anticonceptivos orales: en este caso, suele afectar a las mujeres que suelen usar la píldora anticonceptiva pero que asociado a otros factores como el tabaquismo, hipertensión, migrañas u obesidad incrementan el riesgo de padecer un ictus, mucho más si su edad está comprendida en los 35 años en adelante, convirtiéndose este tipo de accidentes en la segunda causa de muerte en la mujer.
  • Historia Familiar: si algún miembro de la familia, bien en línea ascendente o colateral, ha sufrido un ictus o alguna enfermedad similar, incrementa la posibilidad de padecer un accidente cardiovascular en un 60%, según un estudio realizado en Circulation, aumentando dos veces la probabilidad si el evento ocurre antes de los 55 años.
  • Consumo de Tabaco: incrementa de manera significativa el riesgo a padecer de un ictus cuando se fuma alrededor de 20 cigarrillos por día.
  • Adicción a las Drogas: sin lugar a dudas, el consumo de drogas como la cocaína y anfetaminas incrementan considerablemente el riesgo de presentar un accidente cerebrovascular.
  • Poca actividad física: todo el sistema circulatorio incide en la salud del corazón y en general del cuerpo humano, si las personas se mantienen en constante inactividad física entonces comienzan a ser visibles afectaciones como la diabetes y la obesidad, entre otras.

Signos de alerta

Debes considerar algunas señales que pueden indicar que el riesgo de padecer un ictus es inminente:

  1. Perder fuerza de manera súbita en algún lado de la cara, brazo, pierna u otro lugar del cuerpo.
  2. Ausencia de sensibilidad o sensación de “hormigueo” en la pierna, cara o brazo de un lado del cuerpo.
  3. Intenso malestar de cabeza sin causa o de forma inhabitual.
  4. Problemas para articular palabras al momento de hablar.
  5. Disminución de la visión.
  6. Pérdida del equilibrio e inestabilidad producto de vértigo.

Signos de alerta de un posible Ictus

Secuelas del ictus

En los casos donde el ictus no ha sido causa de muerte, deja innumerable secuelas y en algunos casos de forma permanente. Estas secuelas pueden ser: limitaciones en la motricidad, dificultad para verbalizar adecuadamente las palabras, ausencia de control de los esfínteres, problemas para analizar, mantener la atención y conservar adecuadamente la memoria, poca sensibilidad, depresión, inestabilidad emocional y apneas del sueño.

Después de haber sufrido un ictus

Cuando se ha sufrido un accidente cerebro vascular además de las secuelas hay otros factores a tener en cuenta para ayudar en la rehabilitación y atención adecuada de la persona que lo ha padecido. Es así como los primeros días puede presentar anomalías al nivel de la conciencia, y en algunos casos quedar en coma.

No obstante, pueden darse tres supuestos que inciden en la recuperación del paciente después de haber sufrido un ictus, claro que todo dependerá de la gravedad del accidente cerebro vascular, la edad, estado de salud previo, entre otros. Estos son:

  • Recuperación total en horas o minutos: lo cual solo ocurre para los casos en los que el accidente cerebro vascular es transitorio.
  • Desmejora en el paciente debido a otras afectaciones neurológicas o alguna complicación como infecciones y fiebre alta, entre otras.
  • Recuperación parcial. 

¿Cómo facilitar la vuelta a casa?

Como es bien sabido el ictus no es una enfermedad que se pueda erradicar de una sola vez, sino que en su conjunto tiene consecuencias y dolencias que afectan en mayor o menor medida a todo el cuerpo. Para ello, hay que considerar los cuidados y atenciones necesarias para la rehabilitación del paciente.

Cuidados necesarios

Adaptación del hogar para personas con problemas

El principal problema es la comunicación, ya que la mayoría de las veces afecta el habla, la vista y la movilidad de manera completa o parcial. En ese sentido, la confrontación con la realidad tanto del paciente como del familiar harán necesario contratar, de ser posible, cuidadoras.

Adaptar el hogar

Sin lugar a dudas, el hogar se tiene que adaptar para facilitar la movilidad y comodidad del paciente que ha padecido de un ictus, eliminando obstáculos y facilitando los accesos a los sitios que son necesarios como el cuarto de baño.

Recuperación funcional de pacientes ancianos

Una buena asistencia y rehabilitación puede ayudar al paciente que ha padecido un ictus a una recuperación significativa, claro que siempre van a incidir otros factores como la edad y el daño sufrido. Sin embargo, si es posible incluso en aquellas personas que tienen más de 80 años, de ahí que la rehabilitación cumple un papel fundamental.

Rehabilitación

Si bien es cierto que los programas de rehabilitación no son del todo definitivos, ayudan mucho en la recuperación del paciente que ha padecido de ictus, llegando en ocasiones a recuperar su independencia total a pesar de las secuelas o limitaciones que hayan podido quedar.

Para ello, hay que considerar las terapias físicas dirigidas a recuperar la motricidad. Es así como también una vez se ejercite la movilización se podrá adaptar a las actividades de la vida diaria y al entorno.

No podemos dejar a un lado las actividades que se realizan para la rehabilitación en la comunicación y pronunciación de las palabras, con las terapias de lenguaje que le ayuden a verbalizar aquello que quiere decir. Igualmente se deben realizar las terapias dirigidas al consumo de los alimentos de forma oral y no a través de la manguera gástrica.

Si quieres saber más a cerca del ictus, te recomendamos que visites la web de la Federación Española del Ictus.