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Fracturas de cadera en ancianos

¿A qué se deben las fracturas de cadera en ancianos?

Con el paso de los años, las personas comienzan a presentar algunas enfermedades degenerativas como consecuencia de la edad, tal es el caso de la disminución del calcio en los huesos lo que les hace estar vulnerables y propensos a sufrir fracturas, en especial de caderas.

Ahora bien, este tipo de accidentes trae consigo serias consecuencias que afectan al adulto y su entorno; de ahí que las fracturas de cadera en ancianos se conviertan en un tema a tener en cuenta para evitarlas, tratarlas y ayudar en la recuperación si fuere el caso.

¿Qué es la fractura de la cadera?

Se conoce como fractura de cadera en ancianos al traumatismo sufrido sobre un hueso que, a pesar de estar sano, se encuentra débil producto de la osteopenia u osteoporosis, lo cual es una enfermedad degenerativa que se encuentra presente en los mayores.

Este tipo de fracturas suceden con mayor frecuencia en mujeres por la pérdida de calcio en los huesos. Quien la sufre suele presentar fuertes dolores en las caderas al movilizarse, problemas de movilidad y hematomas, entre otros síntomas.

No obstante, las lesiones de cadera pueden tener complicaciones que, al no ser tratadas adecuadamente, ponen en riesgo la vida del anciano. Para ello, se requiere en la mayoría de las veces una intervención quirúrgica para el reemplazo o colocación de alguna prótesis y la rehabilitación correspondiente con fisioterapia. Si quieres conocer más sobre esta patología puedes visitar la web de la Sociedad Española de Medicina Interna.

¿Por qué se producen?

Las personas mayores tienden a sufrir descalcificación ósea con el devenir del tiempo, de allí que en su mayoría padecen de osteoporosis. En ese sentido, las fracturas se producen por el traumatismo que sufre el hueso que se encuentra debilitado por esa condición pudiendo ser de leve a moderada.

Ahora bien, estas fracturas de caderas en ancianos se producen por pequeños accidentes que van desde una caída, bien sea estando de pie, sentados, acostados en la cama; hasta por un fuerte impacto.

Fractura de cadera, síntomas

Factores de riesgo

Como ya hemos indicado los factores de riesgo de sufrir una fractura de caderas en ancianos son las caídas, a consecuencia de la debilidad en sus huesos producto de la osteoporosis. No obstante existen otras circunstancias que pueden asociarse a ello tales como:

  • Problemas sensoriales en la visión, la capacidad auditiva y la propioceptiva.
  • Disminución de la masa muscular, condición física inadecuada, falta de equilibrio, artritis, entre otras.
  • Sufrir un ictus o la enfermedad de Parkinson, así como el padecer cualquier trastorno que guarde relación con la presión arterial.
  • Depresión, ansiedad, degeneración cognitiva.
  • Uso de ropa poco ajustada o zapatos inadecuados.
  • Aislamiento, ambientes desordenados, entre otros.

Signos y síntomas

Algunas señales de sufrir una fractura de cadera en los ancianos suelen evidenciarse con los siguientes síntomas:

  • Problemas de movilización tras sufrir una caída.
  • Dolor intenso en la cadera o en la zona de la ingle.
  • Hematomas y presencia de una protuberancia en la región de la cadera y sus alrededores.
  • La pierna del lado de la cadera que está lesionada es más corta.
  • Otros.

Prevención

Faactores de prevención de las fracturas de cadera

Sin lugar a dudas, un estilo de vida saludable siempre será la primera forma de prevenir cualquier enfermedad, sumado a los chequeos médicos.

No obstante, mantener niveles óptimos de calcio hacen que la debilidad de los huesos sea en menor proporción.  Para ello, observemos algunos elementos a tener en cuenta que ayudan en la prevención de esta condición en las personas de la tercera edad:

  • Consumo de calcio y vitamina D en mayor proporción a partir de los 50 años, de acuerdo a la prescripción médica.
  • Realizar ejercicios ayudan a mantener el equilibrio y fortalecen los huesos, caminar al menos 30 minutos diarios evitará las caídas en ancianos.
  • Restringir el consumo de tabaco y alcohol, ya que esto incide de manera negativa en la densidad ósea.
  • Evitar muebles decorativos que propicien en el anciano una caída, tales como: alfombras o pequeños muebles y objetos.
  • Si la visión es limitada, usar unas gafas adecuadas.
  • La ingesta de algún medicamento puede tener como efecto secundario la debilidad o mareo, por lo que se debe evitar caminar luego de consumirlos hasta tanto cese los efectos para prevenir caídas.
  • Si existe problemas de equilibrio o estabilidad, siempre será bueno usar andadera o bastón apoyándose adecuadamente.

Tratamiento: intervención quirúrgica

Tras sufrir una fractura de cadera, la forma de tratarla en ancianos es a través de la cirugía, donde en la mayoría de los casos es prácticamente inevitable. No obstante, dependerá la gravedad de la lesión para determinar si la intervención quirúrgica consistirá en la reparación de la cadera o la sustitución por una prótesis.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que las operaciones de cadera deben realizarse casi de inmediato. Si la intervención quirúrgica consiste en la reparación, entonces el uso de clavos, tornillos o varillas para fijar el hueso podrá efectuarse con buenos resultados. 

Si por el contrario la cirugía es de reemplazo, tendrá que utilizarse una prótesis que mejore la calidad de vida del anciano, minimizando los síntomas y malestares que producen este tipo de fractura.

Tipos de prótesis

Tal y como ya se indicó, las prótesis pueden ser la solución ante una fractura de caderas en ancianos para el restablecimiento de su movilidad y funcionalidad de la zona afectada.

En todo caso, dependerá incluso el grado de la lesión así como la debilidad ósea que presente el adulto mayor para determinar la forma en que se realizará el reemplazo y el tipo de prótesis a utilizar, como:

  • Total de cadera: es la más común en la mayoría de los casos producto del desgaste.
  • Parcial de cadera: menos invasiva, suele realizarse cuando hay traumatismo en el fémur.
  • De revisión: generalmente se realizan para sustituir alguna prótesis anterior, pudiendo ser total o parcial según se necesite.
  • De resuperficialización o resurfacing: este tipo de reemplazo es utilizado mayormente en pacientes jóvenes.
  • Después de la operación: rehabilitación: sin lugar a dudas, luego de una intervención quirúrgica lo que sigue es la rehabilitación del paciente, normalmente se realiza a través de la fisioterapias, la cual es guiada por los profesionales.

Tipos de prótesis de cadera

Este tipo de terapias, normalmente, consisten en movilizar de manera adecuada la zona afectada y llevar a cabo el resto de los movimientos en el cuerpo sin que le ocasione dolor al anciano, siempre dependerá del tipo de operación que haya tenido el paciente, es decir de reparación o reemplazo.

Complicaciones

En conclusión, si la fractura de cadera no es tratada a tiempo pueden surgir complicaciones como:

  • Coágulos de sangre en las piernas o los pulmones.
  • Escaras.
  • Infección de las vías urinarias.
  • Neumonía.
  • Mayor pérdida de la masa muscular, lo que aumenta el riesgo de sufrir caídas y lesiones.